Finalmente se aprobó la reforma educacional del gobierno de Sebastián Piñera, y esto generó de
inmediato reacciones de diferentes sectores de la ciudadanía. Entre ellos el rechazo del colegio de
profesores y otros sectores de jóvenes secundarios y universitarios, principalmente de colegios
municipales, los más afectados por el sistema educacional segmentado de nuestro país y a la vez el
apoyo de la alianza y más del 90% de la concertación, que finalmente aprobó la ley, cerrando así una
jornada de lluvia de monedas.
Es ridículo que en un comienzo se hable de revolución, y finalmente se reduzca todo a un “Paquete de
medidas” para resolver el problema de la educación en nuestro país. La educación seguirá siendo un
derecho a medias y existirá aún después de esta reforma, el problema fundamental del sistema
educativo: EL LUCRO. Una verdadera revolución no es segmentar más los sectores educativos, sino
acercar la educación de calidad a cada uno de los partícipes de esta, por eso existió tanto rechazó,
cuando las decisiones no contemplaron las peticiones de alumnos y profesores, los principales actores de
la Educación.
La educación es un derecho fundamental, que forja la base de los jóvenes y futuras generaciones. Por eso
es muy importante que esta este al alcance de todos, y que todos tengamos las mismas condiciones y que
el dinero no nos limite a ser los mejores.
Esto no es resentimiento (Como suelen decir los sectores de la derecha chilena) Esto es una realidad
imposible de negar, en Chile el que tiene dinero accede a mejores colegios, y tiene más posibilidades de
trabajo, que una persona de escasos recursos, un colegio municipal es muy distinto a uno particular, y los
resultados de ambas enseñanzas queda más que claro en los resultados de la PSU. Como dato: La
diferencia entre colegios municipales y privados se mantiene en 154 puntos. Egresados de colegios
particulares promediaron 611 puntos, mientras los de colegios municipales obtuvieron 457,9 puntos, según
estadísticas de la UCV.
Hoy miramos con indignación como la concertación aprueba esta ley y no le importan los intereses de la
gente que dicen representar, como se llenan la boca de “Querer una educación igualitaria” y votan una
ley que la segmenta aún más, que diputados socialistas apoyen esta ley demuestra que tienen un pésimo
concepto de la ideología que representan y que no son más que peones de un sistema educacional
discriminador, y desigual.
Me resulta increíble de asimilar el pensamiento de la Alianza, que actúa sin conocer la realidad de miles
de jóvenes que tiene que estudiar día a día en un colegio municipal donde las condiciones educativas de
los profesores son muchas veces mediocres.
Personalmente no soy estudiante de un colegio municipal, pero a diferencia de los jóvenes UDI que
aplaudían cada medida privatizadora del ministro Lavín, no vivo en una burbuja y entiendo lo difícil,
que le resulta a una familia pagar la educación de sus hijos, y la impotencia que sienten al saber que
necesitan dinero para asegurarse un buen futuro para ellos y sus hijos, y claramente la situación
empeora en familias más numerosas. Y aquí estoy manifestando mi pensamiento y apoyando la defensa
de la educación municipal y de los profesores que se ven vulnerables.
La lucha por este ideal no se detiene aquí, la molestia de un sector importante de la población nacional
pronto se hará sentir. Por quienes defienden este sistema y por quienes vendieron la educación e ideas
que defendían y tienen más que merecida esa lluvia de monedas.
Dato extra: En el año 2008:
Los puntajes de los alumnos se pueden analizar según el nivel socioeconómico. Por ejemplo, el 0,4% de
los estudiantes con ingreso familiar menor a $144 mil obtuvo más de 700 puntos. En cambio, el 20% de
los estudiantes con ingresos sobre un millón 500 mil pesos sacó sobre 700 puntos
La situación no ha cambiado mucho desde ese entonces.Finalmente se aprobó la reforma educacional del gobierno de Sebastián Piñera, y esto generó de inmediato reacciones de diferentes sectores de la ciudadanía. Entre ellos el rechazo del colegio de profesores y otros sectores de jóvenes secundarios y universitarios, principalmente de colegios municipales, los más afectados por el sistema educacional segmentado de nuestro país y a la vez el apoyo de la alianza y más del 90% de la concertación, que finalmente aprobó la ley, cerrando así una jornada de lluvia de monedas.

Es ridículo que en un comienzo se hable de revolución, y finalmente se reduzca todo a un “Paquete de medidas” para resolver el problema de la educación en nuestro país. La educación seguirá siendo un derecho a medias y existirá aún después de esta reforma, el problema fundamental del sistema educativo: EL LUCRO. Una verdadera revolución no es segmentar más los sectores educativos, sino acercar la educación de calidad a cada uno de los partícipes de esta, por eso existió tanto rechazó, cuando las decisiones no contemplaron las peticiones de alumnos y profesores, los principales actores de la Educación.
La educación es un derecho fundamental, que forja la base de los jóvenes y futuras generaciones. Por eso es muy importante que esta este al alcance de todos, y que todos tengamos las mismas condiciones y que el dinero no nos limite a ser los mejores.
Esto no es resentimiento (Como suelen decir los sectores de la derecha chilena) Esto es una realidad imposible de negar, en Chile el que tiene dinero accede a mejores colegios, y tiene más posibilidades de trabajo, que una persona de escasos recursos, un colegio municipal es muy distinto a uno particular, y los resultados de ambas enseñanzas queda más que claro en los resultados de la PSU. Como dato: La diferencia entre colegios municipales y privados se mantiene en 154 puntos. Egresados de colegios particulares promediaron 611 puntos, mientras los de colegios municipales obtuvieron 457,9 puntos, según estadísticas de la UCV.
Hoy miramos con indignación como la concertación aprueba esta ley y no le importan los intereses de la gente que dicen representar, como se llenan la boca de “Querer una educación igualitaria” y votan una ley que la segmenta aún más, que diputados socialistas apoyen esta ley demuestra que tienen un pésimo concepto de la ideología que representan y que no son más que peones de un sistema educacional discriminador, y desigual.
Me resulta increíble de asimilar el pensamiento de la Alianza, que actúa sin conocer la realidad de miles de jóvenes que tiene que estudiar día a día en un colegio municipal donde las condiciones educativas de los profesores son muchas veces mediocres.
Personalmente no soy estudiante de un colegio municipal, pero a diferencia de los jóvenes UDI que aplaudían cada medida privatizadora del ministro Lavín, no vivo en una burbuja y entiendo lo difícil, que le resulta a una familia pagar la educación de sus hijos, y la impotencia que sienten al saber que necesitan dinero para asegurarse un buen futuro para ellos y sus hijos, y claramente la situación empeora en familias más numerosas. Y aquí estoy manifestando mi pensamiento y apoyando la defensa de la educación municipal y de los profesores que se ven vulnerables.
La lucha por este ideal no se detiene aquí, la molestia de un sector importante de la población nacional pronto se hará sentir. Por quienes defienden este sistema y por quienes vendieron la educación e ideas que defendían y tienen más que merecida esa lluvia de monedas.
Dato extra: En el año 2008:
Los puntajes de los alumnos se pueden analizar según el nivel socioeconómico. Por ejemplo, el 0,4% de los estudiantes con ingreso familiar menor a $144 mil obtuvo más de 700 puntos. En cambio, el 20% de los estudiantes con ingresos sobre un millón 500 mil pesos sacó sobre 700 puntos
La situación no ha cambiado mucho desde ese entonces.
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Foto: http://www.flickr.com/photos/zet/2729321723/